La depreciación es el mecanismo contable y tributario que permite reconocer el desgaste u obsolescencia de los activos fijos a lo largo de su vida útil. En Chile, existen distintos métodos disponibles según el régimen tributario de la empresa.
Depreciación normal
Este método distribuye el costo del bien de manera lineal a lo largo de la vida útil definida por el SII en sus tablas oficiales. Por ejemplo, un vehículo motorizado tiene una vida útil tributaria distinta a la de un equipo computacional, lo que determina la cuota anual a deducir.
Depreciación acelerada
Permite reducir a un tercio la vida útil normal del bien, acelerando así su depreciación tributaria. Este método es especialmente útil para empresas que desean disminuir su base imponible en los primeros años de vida del activo, aunque solo aplica a bienes nuevos o importados.
Depreciación instantánea Pro Pyme
Las empresas acogidas al régimen Pro Pyme pueden depreciar el 100% del valor del activo en el mismo ejercicio de su adquisición, lo que representa un importante beneficio de flujo de caja al reducir de inmediato la carga tributaria del período.
Diferencias con la depreciación contable NIIF
Bajo NIIF, la vida útil se determina según el uso real esperado del activo, lo que puede diferir bastante de las tablas del SII. Esta discrepancia genera diferencias temporales que deben registrarse y controlarse adecuadamente para una correcta determinación de la Renta Líquida Imponible.